¿Qué requisitos debe cumplir un proyecto de oficina para que sea merecedor de un premio tan prestigioso como los WIN Awards? Analizamos el caso de las oficinas de JLL en Melbourne, que obtuvieron la Medalla de Oro 2025 en la categoría Oficinas Corporativas de más de 5.000 pies cuadrados.


Una oficina con premio de un Jurado experto
Según el criterio del Jurado de los Premios, se trata de un proyecto de interiorismo muy bien equilibrado que «combina espacios de trabajo y de interacción social, así como zonas de trabajo formales e informales, con una paleta de colores y un uso de materiales vanguardistas y sofisticados».
JLL es una firma internacional especializada en soluciones inmobiliarias integrales que abarcan desde la inversión y el alquiler hasta la construcción y el diseño de espacios. Por ello, en cada país donde opera, sus oficinas se convierten en una auténtica carta de presentación de su visión y capacidades.

Equilibrio y armonía
En su nueva sede de Melbourne, el proyecto debía reflejar la identidad global de la compañía al tiempo que impulsaba una cultura de trabajo conectada, inclusiva y dinámica. El reto era doble: por un lado, construir una narrativa con un marcado carácter “melburniano”; por otro, crear un ecosistema flexible de espacios capaces de adaptarse a distintas formas de trabajo, favoreciendo tanto la concentración individual como la colaboración ágil y la relación con los clientes desde una perspectiva más cercana y hospitalaria.


Reinterpretación del carácter industrial de la ciudad
El concepto del proyecto traslada el tejido urbano de Melbourne al interior de las oficinas. Las referencias a la Hoddle Grid —la emblemática trama urbana de la ciudad— y a su legado vinculado a la industria textil inspiran una cuidada selección de materiales que combina sofisticación y carácter industrial. A ello se suman detalles artesanales muy expresivos, desde una escalera de acero diseñada a medida con apariencia de cinta plegada hasta textiles que evocan los patrones y técnicas de confección.

Integración de arte local
Las colaboraciones con creadores locales refuerzan la autenticidad del proyecto. Las intervenciones de la artista de las Primeras Naciones Lisa Waup y de la artesana Anastasia La Fey incorporan piezas de gran riqueza visual y simbólica que aportan profundidad, identidad y sentido de pertenencia al espacio.

Diversidad de entornos laborales
El diseño reúne una amplia variedad de entornos de trabajo pensados para responder a distintas necesidades: puestos ergonómicos para largas jornadas, cabinas de concentración, zonas de biblioteca silenciosas y espacios de trabajo flexible conviven con áreas destinadas al bienestar y la reflexión, servicios inclusivos para todos los géneros y equipamientos pensados para familias. Completan el conjunto una animada cafetería interior, salas de reuniones y un salón de negocios multifuncional que potencian tanto la relación con los clientes como la creación de comunidad dentro de la empresa.

Sostenibilidad y bienestar
El proyecto destaca también por su sólido enfoque en materia de sostenibilidad y bienestar. Con certificaciones Green Star de 6 estrellas y WELL Platino, el espacio de trabajo funciona íntegramente con energía 100 % renovable, apoyándose en un sistema inteligente de gestión energética mediante sensores y en la monitorización continua de parámetros como la calidad del aire y la temperatura. Durante la construcción, además, se logró evitar que el 92 % de los residuos terminaran en vertederos, mientras que cerca del 75 % del mobiliario exento procede de fabricantes australianos, reforzando así la producción y las cadenas de suministro locales.


Materiales, diseño y cultura
El resultado es un entorno coherente, conectado con el contexto urbano y concebido para fomentar la diversidad de usos, el confort y la cohesión entre equipos. Tal y como destacó el jurado, “la inteligente distribución organiza la oficina en diferentes vecindarios de trabajo”, favoreciendo dinámicas más humanas y colaborativas. Los jueces también pusieron en valor la armoniosa combinación de materiales y colores, así como el enfoque responsable y sensible al contexto del proyecto, demostrando que diseño, cultura y sostenibilidad pueden convivir de manera natural y sin renuncias.
Entre las valoraciones del jurado destacaron comentarios como: “una oficina vanguardista y concebida como comunidad, diseñada de forma responsable”; “la combinación de colores y materiales resulta especialmente equilibrada y refinada, cuidando tanto la estética como la experiencia del usuario”; o “el proyecto integra con claridad contenido, espacio, cultura e historia local para dar lugar a una oficina realmente sobresaliente”.
Fotos: Tom Blachford para JLL