El sofá Chéster, un clásico del mobiliario de oficina

Sofá Chéster: El icónico mobiliario que combina tradición y modernidad en espacios laborables

El sofá Chéster es una de las piezas de mobiliario más icónica en los despachos de corte clásico y señorial. No obstante, en un giro caprichoso de las tendencias, en las últimas décadas también han encontrado buen acomodo en las modernas oficinas de estilo industrial, que rescata los diseños vintage en busca de ese toque retro envejecido.

Sofá chester

Características del sofá Chéster

El estilo Chesterfield tiene unas características precisas, aunque muchas versiones que lo han ido actualizando. Se trata de un sofá de cuero que, cuanto más desgastado y cuarteado esté, mayor valor tiene por su autenticidad. El tapizado del respaldo y brazos se realiza con la técnica capitoné, es decir, con botonaduras hechas también en cuero. Otra característica son sus líneas rectas, que unifica el respaldo y los brazos a la misma altura, solo que los brazos crean un reborde en espiral muy característico.

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Un sofá con historia de noble

Como suele pasar con los diseños clásicos, que no nacieron con una autoría constatada, su origen es parte de la chismografía de la nobleza inglesa. Se dice que fue el cuarto conde de Chesterfield, Philip Stanhope (1764-1773), político, estadista y escritor británico, quien diseñó el sofá para que no se arrugaran los trajes al sentarse. El hecho de que los brazos estén a la misma altura que el asiento obliga a que el usuario mantenga una posición en escuadra recta. Esto no quiere decir que sea un diseño especialmente ergonómico, ya que su comodidad ha estado muchas veces en entredicho.

Sofá chéster

Un diseño muy british

Lo cierto es que el sofá Chéster, como se le conoce ahora, ha sido un clásico entre los clásicos, y un signo distintivo del sello british. Muy apreciado en los interiorismos victorianos e isabelinos, su aspecto macizo y rotundo ha sido un seña de identidad de los clubes masculinos ingleses, en los despachos privados e institucionales y en las decoraciones nobles, ya que, desde luego, un Chéster original no es un sofá barato. Algunos modelos en cuero que se fabrican en la actualidad pueden alcanzar los 16.000 euros.

Sofá chester

Versiones actualizadas

El Chéster ha sobrevivido con bastante buena salud a lo largo de dos siglos, gracias a las constantes actualizaciones del diseño, que lo han aligerado puliendo sus líneas. También, se han introducidos  otros tapizados más económicos que el cuero: linos, terciopelos, etc. Además, se ha diversificado la familia con butacas, sillas, pufs y otros asientos que permiten composiciones en conjunto. Las versiones actuales se atreven con colores más vivos, como el naranja, el rojo brillante, incluso colores más neutros como el arena o gris.

Sofá chester

Piel versus tela

No obstante, la versión original en piel o cuero es siempre la preferida. Su tonalidad clásica es el tono marrón del cuero, pero también se fabrica con piel tintada en rojo inglés o el verde botella.

Aunque los modelos de tela pueden ser más económicos, el de sofá de piel tiene una durabilidad mucho mayor. Además, la piel suele tener un aspecto lujoso y brillante, y aunque no pareciera, es mucho más fácil de limpiar. Otra ventaja es que el sofá Chéster tradicional puede colocarse en cualquier espacio, porque es un modero atemporal, una pieza única que puede dar un toque especial en una decoración moderna o acentuar un estilismo clásico. 
 sofá chester

Los sofás Chéster de Limobel Inwo

En esta misma línea de clasicismo renovado, Limobel Inwo cuenta con una serie de sofás tipo Chéster, que se adecua tanto a despachos, como zonas de espera y recepciones. Además de su estilo característico, Chester es un diseño sostenible ya que está fabricado con materiales reciclados y respetuosos, lo que le ha valido la certificación ISO 14006 correspondientes al ecodiseño, al ser un producto sostenible, duradero y único en su campo.

Chéster cuenta con tres versiones de asientos: la butaca, 110 cm de ancho: el sofá de dos plazas, de 170 cm de ancho, y el sofá de tres plazas, de 220 de ancho. La estructura interior es de madera maciza con sistema de suspensión de asiento por cinchas elásticas, que mejoran la comodidad y la firmeza del conjunto. Las patas torneadas son de madera acabado en nogal, un detalle clásico y atemporal que caracteriza este tipo de sofá.  Los asientos y respaldo están fabricados en espuma de poliuterano, material esponjoso de alta densidad y elasticidad, que garantiza su eficacia con el transcurso de los años.  Finalmente, Limobel Inwo ofrece la posibilidad de elegir cualquier tapizado de su amplio catálogo textil (excepto Bonday).  Este modelo es de fabricación artesanal y 100% española, lo que le da un valor añadido. ¡Larga vida al Chéster!

Fotos de sofá: Poltrona Frau

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