Entramos en las oficinas de Editora Record, una de las editoriales más antiguas y prestigiosas de Brasil. La empresa encargó al equipo de Studio Lux la renovación de una de las plantas —de aproximadamente 600 m²— del edificio histórico donde se encuentra su sede, en el barrio de São Cristóvão, en Río de Janeiro.

Intervención en dos áreas de la editorial
Lo que en un principio se planteó como una actualización del espacio pronto evolucionó hacia una intervención de mayor alcance. Durante el desarrollo de la obra surgieron nuevas necesidades que llevaron a replantear la organización de los espacios de trabajo de algunos de los principales departamentos de la empresa, especialmente el área editorial y el equipo de marketing.
Este proceso convirtió la reforma en una propuesta estratégica que no solo modernizaba la arquitectura interior, sino que también cuestionaba y transformaba la forma en que los equipos se relacionaban con su entorno laboral. El proyecto terminó influyendo en la dinámica cotidiana de la empresa, promoviendo nuevas formas de colaboración y comunicación. Como resultado, la intervención se amplió: de la renovación de una sola planta se pasó a un proyecto que abarcó dos niveles completos del edificio.

Tercera planta: una redacción en azul
La intervención se organizó a partir de un concepto claro: diferenciar cada planta mediante una identidad cromática y funcional. La tercera planta, destinada al equipo editorial, se caracteriza por una paleta dominada por tonos azules, que aportan serenidad y concentración, cualidades esenciales para el trabajo de edición y lectura.

Antes de la reforma, los editores trabajaban separados según las distintas colecciones o grupos de libros, lo que generaba cierta fragmentación dentro del equipo. El nuevo diseño rompe con esa lógica y propone una distribución centralizada de los puestos de trabajo, organizados en el corazón del espacio.

Esta nueva configuración favorece la comunicación entre los distintos profesionales y crea una mayor sensación de equipo. Al mismo tiempo, la disposición del mobiliario mantiene una cierta simetría visual que permite que los editores se vean entre sí y compartan el espacio de forma más abierta.
Para las reuniones más estratégicas o las conversaciones que requieren mayor privacidad, se incorporaron espacios específicos que equilibran la apertura general de la planta con la necesidad de concentración y confidencialidad.

Cuarta planta: marketing en tonos vibrantes
La cuarta planta, dedicada al departamento de marketing, responde a una lógica diferente tanto en su organización espacial como en su atmósfera cromática. En este caso se optó por colores más intensos y dinámicos, seleccionados en colaboración con el propio equipo, con el objetivo de reflejar la naturaleza creativa y comunicativa de su trabajo.

La distribución se planteó como un espacio más abierto y flexible, con varias salas de reuniones que permiten desarrollar presentaciones, sesiones de brainstorming o encuentros con colaboradores externos. Este planteamiento facilita una dinámica de trabajo más activa, acorde con las necesidades del área de marketing.
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto fue el proceso participativo que acompañó su diseño. Los arquitectos trabajaron estrechamente con los dos equipos, lo que permitió que la reforma surgiera de un diálogo continuo con quienes utilizan el espacio a diario. Este enfoque hizo que el proceso resultara más cercano y estimulante para todos los implicados.

Además, dado que el edificio posee una estructura antigua, fue necesario actualizar completamente las infraestructuras técnicas. Para mantener una estética limpia y abierta, se incorporó un sistema de canalizaciones visibles que distribuyen electricidad y datos hasta cada grupo de trabajo, garantizando al mismo tiempo funcionalidad y flexibilidad futura.


Un proyecto que transforma la forma de trabajar
Más allá de la renovación física del espacio, este proyecto destaca por su capacidad para intervenir en la vida cotidiana de la empresa. A lo largo de numerosas conversaciones con los equipos de trabajo, surgieron cuestiones que trascendían la arquitectura: modos de colaboración, jerarquías espaciales, flujos de comunicación o formas de reunión.
Este diálogo permitió que la intervención se convirtiera en un instrumento estratégico para repensar la organización interna de algunos departamentos del Grupo Record. De este modo, la reforma no solo reorganiza el espacio, sino que también redefine su funcionamiento y contribuye a construir una cultura de trabajo más abierta y colaborativa.

Orden y simetría: las estanterías de Limobel Inwo
El ejemplar sistema de almacenamiento de la editorial y la maximización del espacio se puede también alcanzar con las estanterías de Limobel Inwo. Os mostramos dos modelos que pueden desempeñar un papel fundamental en la organización del espacio y en la identidad visual de la oficina.
La librería NHB se caracteriza por su diseño contemporáneo y su gran versatilidad. Su estructura modular permite adaptarse a diferentes configuraciones y necesidades de almacenamiento, algo especialmente importante en un entorno editorial donde los libros, manuscritos y materiales de trabajo forman parte del paisaje cotidiano. La ligereza visual de su estructura favorece la integración en espacios abiertos sin generar sensación de pesadez, mientras que sus líneas limpias y su precisión constructiva aportan orden y claridad al conjunto del interiorismo.

Por su parte, la librería 2000 ofrece una solución robusta y altamente funcional para el archivo y la organización de publicaciones. Su diseño está pensado para maximizar la capacidad de almacenamiento sin renunciar a una estética cuidada, lo que la convierte en una pieza ideal para entornos profesionales vinculados al libro. Las estanterías y bibliotecas de Limobel Inwo son piezas clave para estructurar visualmente los espacios de trabajo y aportar un valioso espacio de almacenamiento.
Fotos: Dhani Borges vía OfficeSnapShots