Las celosías decorativas vuelven a estar de moda. Este recurso decorativo, muy años sesenta, recobra nueva vida en los interiores de las oficinas modernas. La razón de este resurgimiento se debe a que son elementos muy efectistas y económicos, que sirven para zonificar el espacio, sin entorpecer el paso de la luz y la ventilación, a la vez que aportan un toque estético a la decoración.
Pueden estar fabricadas en una sola plancha o compuestas de piezas de ladrillo, cerámica o gres extrusionado. Incluso, de acero corten o aluminio. Os mostramos algunos ejemplos muy ilustrativos de celosías decorativas en entornos laborales, donde su función se potencia con una estética de vanguardia.

El “cobogó” o las celosías decorativas tropicales
El “cobogó” fue un concepto creado por un grupo de ingenieros en la década de 1920, en Recife (Brasil), y su nombre proviene de la unión de la primera sílaba de los apellidos de sus creadores: el portugués Amadeu Oliveira Coimbra, el alemán Ernesto August Boeckmann y el brasileño Antonio de Góis. Este elemento permite la entrada de la luz solar y la ventilación natural utilizado en las aberturas de los edificios. Además de su función, el cobogó aporta cierta poética al proyecto arquitectónico. Son una herencia de la cultura árabe, basados en los muxarabis, construidos en madera, que se utilizaban para cerrar parcialmente los ambientes internos.
En el trópico, que goza de una gran cantidad de luz solar, los elementos huecos proyectan sombras en los suelos y las paredes, un efecto que transforma todo el entorno para quienes lo ven desde fuera y desde dentro. A lo largo de las estaciones y los días, esta luz natural se manifiesta de diferentes formas como un componente que se posa sobre la arquitectura. Durante la noche, la luz artificial brilla a través de los pequeños huecos desde el interior hacia el exterior, convirtiendo la arquitectura en una especie de lámpara urbana que interactúa con las sombras de sus usuarios y el mobiliario.


Diseño escultórico
Y sin salir de Brasil, os mostramos esta sorprendente celosía en una oficina de Sao Paolo, realizada por el diseñador y escultor austriaco Erwin Hauer, conocido por sus extraordinarios diseños de celosías arquitectónicas, que lo mismo funcionan como difusores de luz como de separadores de ambientes.
El escultor, fallecido en 2012, pervive a través de su estudio que dirige Enrique Rosado, quien trabajó con Hauer hasta su muerte. Rosado ha aplicado a la obra de Hauer el diseño 3D, la fabricación asistida por ordenador y las tecnologías de fabricación avanzadas para plasmar con sensibilidad las visiones de Hauer en la realidad.
El Diseño 5 (en la imagen) está compuesto por módulos de 8×8 pulgadas, en yeso moldeado y dos pantallas superpuestas, que crean un patrón repetitivo por óvalos entrelazados, que refuerza la estética minimalista de las oficinas.


El ladrillo decorativo
Entre todos los materiales con los que se realizan celosías decorativas, el bloque de ladrillo en su tono natural se presenta como una de las opciones más utilizadas y también económicas. Muchas empresas dedicadas a la cerámica y el gres cuentan con una división de piezas para crear celosías con diferentes diseños.
La materia prima de los ladrillos puede ser de arcilla, hormigón, arena y cal, tierra, piedra, vidrio, metal, plástico reciclado o materiales compuestos. El proceso de cocción también diversifica la oferta, pues su resistencia depende de ello. Los ladrillos cerámicos son los más utilizados en usos decorativos, pero cada vez se imponen con mayor fuerza los realizados en gres extrusionado, que presentan mayor dureza y estabilidad, y menos desgaste.



Area recreativa ventilada
Estas imágenes, pertenecientes a unas oficinas en Guangzhou, China, son un excelente ejemplo de cómo las celosías de ladrillo traspasan lo meramente decorativo para convertirse en un elemento funcional de primer orden. Gracias a estos ladrillos huecos de hormigón, se creó una caja espacial destinada a zona recreativa. A la vez que delimita el área, mantiene la continuidad visual, permite el paso de la luz y, lo que es más importante, crea un flujo de ventilación natural.
El muro de ladrillo se alterna con bloques de vidrio o pavés, y con módulos rectangulares que sirven para colocar helechos y otras plantas colgantes. En esta superficie todo está pensado para que cada elemento cumpla una función.

Paneles vidriados
Esta celosía o “cobogó” de cerámica vidriada permite separar el área del despacho de la mesa de reuniones, aportando intimidad sin perder comunicación visual. Estos elementos constructivos son extremadamente sencillos, versátiles, económicos y permiten muchas variaciones y diseños, tanto de color, como de fiormas y materiales.
Se pueden realizar de obra, pero también hay empresas que comercializan modelos estándar por planchas o láminas, tanto para exterior como para interior.
Fotos: OfficeSnapShot